viernes, 22 de junio de 2007

La banda musical de mi pueblo


Por: Leonidas Valencia

La música es un hecho comunicativo en el que de manera sensible el hombre crea y recrea ideas sonoras a través de medios naturales y físicos como la voz humana o instrumentos musicales de construcción artesanal y tecnológica. El objeto primordial de la música es el de comunicar experiencias sonoras construidas unas de manera espontánea. Estas experiencias son soportadas en vivencias naturales de los pueblos y con la maduración en el tiempo, aceptación y apropiación toman el nombre de tradicionales y populares.

Los medios masivos de comunicación (radio, televisión, cine, etc,) medios impresos, Internet y otros son los dos grandes caminos de influenciación de los diversos géneros musicales. El tema particular de esta anotación son los formatos musicales populares de mi país, en donde encuentro que la banda musical del pueblo es la entidad rectora, formadora constructora y de salvaguardia de ese repertorio musical popular y nuestra nación.

Hablar de bandas musicales de pueblo en Colombia nos refleja una percepción sociovivencial en términos acústicos y sonoros a soplidos y percusiones (viento y percusión) dos familias instrumentales primarias en el quehacer musical primitivo del hombre. El soplo humano se canaliza a través de un medio o instrumento para la producción y amplificación sonora con medición de frecuencias y con ello diversas alturas sonoras. Esta producción conducirá a un determinismo musical en cuanto a notas (instrumentos determinados), y en segundo orden el golpeteo o utilización del cuerpo humano como instrumento y otras sonoridades naturales que el hombre reproduce a través del percutir, tañir o sencillamente golpear membranas, maderas, hierros, sacudir, rasgar o mecer, forman ese conjunto básico de soplar y percutir, consolidándose diversos estilos de formatos de viento y percusión como LAS BANDAS DE PUEBLO.

Dentro del proceso de reacomodamiento social en América producto de ese choque cultural entre aborígenes, europeos y afros, en donde la cultura europea (centro Europa) es la dominante u opresora, hacen presencia en América las bandas militares con repertorio marcial y fines meramente bélicos o de guerra. Estos fines desembocan en la apropiación de este instrumento por parte de los nuevos pueblos de América, cambiando la funcionalidad del formato como de sus repertorios o músicas.

Las músicas son ejecutadas por estas nuevas Bandas, ya no de guerra sino Bandas musicales de pueblo, en donde se practica la música para otros menesteres y se sensibilizan otros espacios de práctica y disfrute musical. De esta manera se da origen a nuevos formatos o simplificaciones, se avanza en la lectura musical, dialogan sin exclusiones los repertorios tradicionales musicales con los canónicos, cuadrados y esquematizados europeos, la Banda de pueblo se convierte en el ente rector musical de las comunidades y cumple un papel fundamental en la realización de actividades artístico culturales de los pueblos. A la vez la banda se convierte en símbolo de identidad local, departamental, de instituciones públicas y privadas, de carácter oficial, cultural, social, gremial, etc.

La academia (iglesia), se ocupa de la producción y sistematización de materiales, como obviamente de la capacitación del talento humano para dicha faena. Hoy en día la banda de pueblo conserva rasgos esenciales de su origen como son la ejecución de piezas musicales marciales, de vals, danzas, mazurcas, etc., propias de la cultura europea, como recreaciones de las mismas con tinte americano en donde priman esas supervivencias afros en indígenas en sus construcciones.

Es de suma importancia analizar actualmente el papel social de la banda de pueblo en la comunidad y tiene que ver con su repertorio referente a las nuevas tendencias de géneros o músicas para que este formato esté al día con las nuevas creaciones y gustos de los públicos, su rol o desempeño, la banda para la retreta, en donde observamos que el público tiene en su haber, una cantidad de sonoridades y conceptos musicales.

De hecho muchos de los repertorios de la banda inundan a diario los medios masivos a la comunidad (interinfluenciación – intervención al colectivo) con fines meramente comerciales o mercantilistas. Desde este punto álgido de comunión entre pueblo y banda, es urgente que la banda de pueblo se congracie con sus escuchas y críticos en el análisis de repertorio desde su construcción a través de fusiones o mezclas. Por lo tanto, este formato está ante el reto de la dosificación en el orden de presentación de obras (combinación clásica – moderna) en el ensanchamiento temporal del formato o sea la inclusión de instrumentos que permitan nuevas sonoridades y posibilidades de aceptación en las nuevas generaciones, producción musical acorde con la realidad actual en términos musicales (producción de discos, videos, acompañamiento de aeróbicos, nuevos cultos, partidos de fútbol, etc.

Abrirse espacios en un mercado musical, en donde el director de la Banda de Pueblo debe ser un hombre proactivo y creativo, actualizado y al pendiente de los diversos movimientos sociales y musicales de la sociedad en general en un mundo globalizado, pero manteniendo una claridad meridiana, de los elementos propios e identitarios del pueblo que refleja. En donde también se hagan promociones, divulgaciones y se revitalice cotidianamente la banda de pueblo.

El músico de la banda de pueblo debe ser hoy, más que un reproductor u operario musical, un investigador, un constructor o creador de obras y expectativas en pro del crecimiento personal como músico y por ende la elevación constante del nivel musical de las agrupaciones musicales desde las combinaciones, fusiones, mezclas, crítica objetiva, reflexión, pensador de las actividades sobre todo un creador propositito en la sociedad en general.

Hoy día la banda de pueblo, con su director a la cabeza, sus músicos como actores proponente, frente a la comunidad de origen y sociedad en general debe ser un ente conductor sobrio de las realidades musicales, locales, nacionales y/o mundiales para mantener su existencia en equilibrio.