domingo, 1 de julio de 2007

Los viejos tiempos... entre la "música culta" y el folklore. Entrevista con Averisuachi


Por: Ana María Arango

Heriberto Valencia, es conocido por los músicos de Quibdó como Averisucahi. En su memoria recoge historias no solamente de la música del Chocó sino de la música académica y "folklórica" de Colombia.

Su historia, es una historia apasionante: fue contrabajista del Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia, revolucionario, preso político, exiliado, bailarín, compañero de Delia Zapata y asistente de investigación de Andrés Pardo Tovar.

Ahora, con ojos nostálgicos, sigue, después de veinte años enseñando música en las escuelas de Quibdó. En una de estas escuelas lo ví, dictando una clase mientras su mirada se perdía en el recuerdo de los buenos tiempos que una simple entrevista le había hecho revivir. A continuación unos fragmentos de la entrevista que le hice el año pasado.

Ana María Arango: Hace cuánto salió de la Universidad Nacional?

H.V: Bueno, yo salí más o menos en el año 1967. En ese año quedé involucrado en un movimiento revolucionario de la universidad en contra del sistema. Eh… fui llevado a Consejo de guerra, me pusieron una pena y ahí salí para la universidad Santiago de Chile, estando con el problema, el gobierno nacional me consiguió un permiso para concursar en música folklórica.

Compitiendo con Delia Zapata Olivilla, Sonia Osorio y ocupé el primer puesto en canciones y danzas colombianas. Luego fui a representar a Colombia en el primer festival latinoamericano de la canción universitaria en el hermano país Santiago de Chile, ocupando también el primer puesto. Regresé a Colombia, tenía una invitación de la empresa de licores del Chocó al concurso de belleza de Cartagena. Regresé a Bogotá y aproximadamente a los tres meses viajé a Santiago de Chile en donde viví dos años. Allá tuve la oportunidad de hacer unos estudios en la Universidad Autónoma.

Siendo estudiante de la Universidad Nacional de Colombia fundé el primer conjunto folklórico de la nacional. Con ese grupo concursé y me gané todos los premios universitarios.

A.M: Qué interpretaban?

H. V: Música folklórica chocoana. Como una chirimía: danzas, cantos, poemas, eh… gualí, velorios, etc. El grupo era bastante, pues digamos, polifacético porque había de todo un poquito.

A.M: Cómo comenzó Heriberto con la música, cuál es su primer recuerdo como músico?

Yo ingresé a la escuela de cantores del Padre Isaac Rodríguez. Tenía aproximadamente seis años. Y ahí estuve varios años y recuerdo una vez el padre Isaac por indisciplina me echo del coro. Me afectó mucho eso, lloré inclusive. Y busqué todos los niños de mi barrio y monté un coro con ellos y me fui a donde el Padre Isaac con los niños y de esa manera me volvió a aceptar otra vez en la escuela.

A.M: Cómo llegó a Bogotá?

H.V: En el año de 1960 ingresé a la universidad, al Conservatorio y allá me gané una beca también de 70 pesos. Me gané, fui acreedor a una residencia. O sea yo, consideré que fui un buen estudiante y me hice merecedor a mucho aprecio de toda la institución, inclusive de toda la universidad porque yo fui el último edecán que tuvo la reina de Colombia. Cecilia Casas que era estudiante de piano del conservatorio de música.

Estando con el conjunto folklórico hice muchas presentaciones en los diferentes barrios marginados de Bogotá. Le colaboré mucho a la escritora Argentina que en ese entonces era directora de expresión cultural de la universidad, Marta Traba. Le colaboré mucho en la fundación del Museo de Arte Moderno. O sea ella me quería mucho y yo era como un hijo de ella. Ella me apreciaba mucho.

Y así yo hice una cantidad de cosas, fundé una estudiantina en Bogotá.

A.M: Cuando estudió con el padre Isaac, después vieja a Bogotá y estudia en el Conservatorio? De qué manera le sirvieron los conocimientos del Padre Isaac para el conservatorio?

H. V: Bueno la verdad es que yo llegué allá un poquito adelantado y me ubicaron.

Yo llegué al conservatorio estando como director el maestro Fabio Zuleta. Estaba en ese tiempo estudiaba Blas Emilio Atehortúa. Estudiaba en ese tiempo era un estudiante avanzado. Llegué, fui compañero de Teresa Gómez la pianista. Mi maestro Silva, Andrés Pardo Tobar, Roberto Pineda Duque, Mantilla, el Maestro Rozo Contreras que me aportaron muchas cosas. Hoy en día he podido desarrollar la cátedra de música en una forma muy amplia.

A.M: Cómo puede usted describirnos la música del Chocó?

H.V: Cuando el desembarque de España en América, esto trajo como resultado la fusión de razas progenitoras, vino la fusión del arte. Colombia tiene aproximadamente cinco regiones folklóricas: la zona del caribe que es una región bastante extrovertida, la zona del Pacífico colombiano donde está el famoso currulao que es la pieza que identifica los aires de esta región y unas variantes como el abozao, el patacoré, etc. La zona mestiza que es la zona andina, fue la que más sufrió el mestizaje, si? Era la zona paisa. Y tenemos los llanos orientales que tienen una gran influencia de Andalucía, de España, tiene todo ese sabor de allá, el zapateo por ejemplo del joropo, es el mismo zapateo andaluz, la forma de vestir, no?

En el Chocó las danzas, también tienen un origen europeo. O sea, hay bailes tradicionales como la jota, la danza, la contradanza, la polka, la mazurca, el fox trot, etc. Y también hay bailes propios del sentimiento negro como el abozao. El abozao es un baile donde se conjugan las diferentes características no, los diferentes aires. Todo ese ritmo, todo ese sentimiento está en el abozao que es una variante del currulao que es la primera pieza en los aires de la zona del Pacífico. Está también el bunde chocoano, está la moña y así una serie de bailes que son producto del sentimiento, las características del negro. EL caso de los bailes españoles, la jota, la jota nació en España, pero el negro lo adaptó a su manera de sentir, no dejando similitud alguna. O sea que nosotros la tomamos como jota chocoana la llamamos. Hay varias jotas, todas de origen español pero la que nosotros aquí acogimos más fue la cabiada, la jota cabiada, si? Que hemos hecho una modificación en el sistema coreográfico, también la interpretamos sin instrumentos, ah! Con instrumentos de percusión y cantada. Sobre todo una población que se llama Viro Viro que es una población muy folklórica que queda en el municipio de Condoto.

A.M: Qué pasó con el contrabajo?

H.V: Como tuve un problema político lo abandoné porque me involucraron en un problema político contra el sistema y eso pues ya yo… no practiqué ya el instrumento. Y el saxofón, de vez en cuando aunque se me ha olvidado bastante, la embocadura la recuerdo. Me he dedicado a la guitarra y el tiple y estoy tratando de estudiar bandola.

Estoy tratando de montar una estudiantina en la universidad Diego Luis Córdoba. La estudiantina es más completa que la tuna. Tiene más instrumentos, la formas es más amplia, en cambio la tuna se reducen los instrumentos. En la estudiantina se pueden usar instrumentos de viento, se puede usar un acordeón, es decir, la ejecución es más amplia y estoy en ese proyecto con la universidad.

A.M: Hay más músicos en su familia?

H.V: Todos mis hijos tienen nombre de músico. Uno se llama Roberto en memoria de Roberto Schumann, a uno con el nombre de Sandor, Sandor si era un gran violinista checo, Sandor, también le puse a otro Federico Haendel, en memoria de Federico Haendel y a otro le puse Francisco José Haidi. Si? Pero la cosa más curiosa es que tienen nombre de músicos y ellos casi ninguno se vinculó a la música. Hay uno que vive en España, hay uno que se casó con una chilena, vive en Santiago de Chile, otro que se casó con una médica en Guayaquil, Ecuador, y la señora vive en Nueva York y yo aquí estoy solo. Trabajando en la docencia y haciendo aportes de cultura.

Fotos: Judith Belmonte